lunes, 4 de agosto de 2008

MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA.

Profa. Martha Elena Hernández Quinto.

Desde que era niña siempre me inquietó la profesión de ser maestra, el ver a los maestros que me impartieron clases, me llamó mucho la atención, en la secundaria como en la primaria el observar algunos de mis maestros como se dirigían a todos los alumnos como exponía sus clases, siempre fue muy motivante y reafirme la profesión de ser maestra, posteriormente ingresé a la Nacional de Maestros, fue para mi mucho orgullo haber ingresado a dicha institución ya que en ese época había muchísima demanda y por lo tanto la mayoría salía rechazado en el examen de admisión, el estar cuatro años en la escuela, fue muy bonito e inolvidable aprendí mucho de la mayoría de los maestros. Cuando inicié mis prácticas en las escuelas primarias que asignaba el maestro de la materia de Práctica docente, me agradaba mucho año con año y me motivaba, tuve maestros que me daban consejos para ir mejorando mi trabajo en el aula.

Se que al inicio me temblaban las manos y los pies, porque no sabía si lo hacía bien y me entendían los alumnos, pero a lo largo de la carrera fui aprendiendo más y más. Pero el reto de saber si realmente tenía la vocación de ser maestra, definitivamente fue cuando estuve a cargo el primer grupo que se me asignó a termino de mis estudios, ahí tuve que demostrar y enfrentarme a la realidad educativa de las escuelas de gobierno del Distrito Federal y en una zona marginada, donde algunos alumnos carecía de vestido, útiles, cariño por parte de sus padres, integración familiar, alimentación y muchas otras cosas más, tomando en cuenta toda esta problemática, el reto es que los niños tienen que aprender y podérselos enseñar de la mejor manera posible.

Pese a todo esto que empezaba a ejercer mi profesión que durante muchos años deseaba, me inquietó continuar estudiando hacia alumnos de otro nivel, fue cuando ingresé en la Normal Superior de México, ahí elegí la licenciatura de Matemáticas a nivel Medio, aunque inicié con ciertas interrogantes, porque no sabía que tanto era diferente, conocer a los adolescentes que tiene otras inquietudes a diferencia de los alumnos de la primaria. Existen varias variantes y diferencias de un nivel a otro, estoy muy convencida que los dos niveles tiene sus diferentes matices, pero a pesar de ello ambos niveles me agrada trabajar; es muy gratificante que los alumnos te agradezcan con una sonrisa con sus comentarios que están aprendiendo que están valorando el trabajo de uno, aunque no sean todos los alumnos.

Luego de terminar la licenciatura en la Normal Superior de México, mi primer experiencia fue en la secundaria durante un año, posteriormente por el propio destino uno de mis profesores que tuve en dicha institución me invitó a trabajar a nivel medio superior, me llamó mucho la atención, porque durante el último año de la licenciatura, ya había tenido la experiencia de practicar con alumnos de ese nivel.

Desde que inicié en este nivel, siempre me di la tarea en preparar mis clases, consultar en diversos textos e ir creando una recopilación de ejercicios y contenidos, para ir tener seguridad de lo que voy dando día a día mi clase, conforme pasan los años y voy buscando nuevos textos, realizo una serie de adecuaciones para cambiar el eje de las clases, siempre tomando en cuenta los cambios que han tenidos en varios años los planes y programas del curso que imparto, que es por los regular a los alumnos de primer año (primero y segundo semestre).
La profesión de ser maestro no es una carrera sencilla, mucha gente piensa que no es nada del otro mundo, pero definitivamente no es cierto, ya que implica una serie de factores que uno debe de ir adquiriendo a los largo de los años, en primer lugar tener la preparación y conocimiento de lo que vas a enseñar, segundo saber de que forma voy a enseñar ese contenido, para que los alumnos la entiendan, por lo que es necesario conocer metodología, estrategias, es decir contar con una preparación pedagógica que te ayude a enseñarlo y a la vez que los alumnos lo aprendan de una manera adecuada.

Hoy en día existen y he convivido en este nivel con compañeros maestros que dicen que saben mucho de la materia y eso no me queda la menor duda (y mis respetos por todo lo que saben), pero al escuchar los comentarios de los mismos alumnos que dicen: sabrán mucho de teoría pero no saben explicar y como consecuencia no les entienden nada de lo que dicen en sus clases.

Por lo tanto al escuchar eso y más comentarios en los adolescentes, uno se da cuenta de que definitivamente hay que seguir buscando nuevas estrategias de aprendizaje y para ello implica que el profesor tiene que estar actualizándose siempre en forma permanente, al igual que un doctor tiene que estar bien informado de los nuevos descubrimientos, los nuevos medicamentos y las nuevas tecnología para aplicarlas con sus pacientes, también el maestro tiene que estar buscando, informándose de lo nuevo en la docencia.
Es importante mencionar que la preparación docente en este nivel, no se le había dado la debida atención, por ello la formación pedagógica de muchos maestros que no son normalistas en este nivel van adquiriendo y formándose como profesores a través de la experiencia, de los logros y fracasos, permitiendo así de esta manera de ir adecuando estrategias y metodología, como uno considere adecuadamente. En lo personal como mi formación es de una escuela normal, esto me ha ayudado para adecuar en algunos aspectos la parte didáctica al nivel medio superior, lo que considero que se pueda hacer, pero no se si estoy realizando de forma correcta.
Los logros y los fracasos que he tenido en el Bachillerato, me han servido de mucha ayuda, ya que esto ha permitido en reconocer que necesito adecuar y realizar cambios en el trabajo como docente, es decir, de no estar con la misma forma de trabajo año con año, sino que debo de actualizar nuevas estrategias de enseñanza.
Algunos tropiezos que he tenido en el bachillerato, me han servido de mucho porque gracias a ello me ha permitido analizar lo que hago y que debo de modificar para que los alumnos lo entiendan mejor. A veces entre profesores nos cuesta mucho reconocer nuestros errores y pedirles ayuda, en lo personal si ha habido ocasiones que recurro a mis compañeros para que me aclaren de dudas y me digan como lo realizan ellos en sus salones, ya que cuentan con una preparación mas avanzada de matemáticas.

Uno de mis mayores insatisfacciones es que algunos alumnos no entran a clases o bien entran pero sin las ganas de poner atención, no hacen caso de los que les digo que lo tienen que hacer y tengan el gusto de la materia, aunque tengo muy pocos que lo hacen y a su vez me agradecen de todo lo que aprenden eso es mi gran satisfacción.

Considero que el estar trabajando en este nivel medio superior y con la materia que imparto tengo una tarea muy difícil de solucionar, pero a pesar de todo esto continuo buscando el camino mas adecuado, para mejorar el trabajo ante los alumnos,

3 comentarios:

MIRIAM REBECA dijo...

Felicidades Martha Elena.
Fué interesante y motivadora tu reseña de tu confrontación con la docencia.
Bienvenida al mundo de la red,donde podremos compartir un poquito de lo que somos.
Un saludo afectuoso. Miriam.

marthaelena dijo...

Mirian Rebeca:

Gracias por tus comentarios. Muchos saludos.
Martha Elena

Arturo Mendoza Torres dijo...

Estimada Martha

Es conveniente desmistificar la idea de que los que tienen grados superiores son unas lumbreras y que saben mucha teoría, pero no saben explicar. No lo creo así. Quién no tiene claridad, difícilmente podrá explicar lo que no sabe. Cuentan con un recurso, siempre señalan que los años de experiencia lo avalan.

Podemos hacer una sesión amena, desde dibujar un tema, describir un concepto, que lean en voz alta, etc. Sin embargo, si los conceptos no son claros, entonces, los alumnos salen alegres, pero la pregunta es que aprendieron. Te algunos ejemplo: un profesor está convencido de que un kilogramo equivale a 900 gramos, otro considera que los precios constantes son los mismos que los precios de mercado, en Dirección General del Colegio de Bachilleres consideran que en el cardenismo existió el estado corporativo (y así lo reproducen la mayoría de mis colegas). Tales aberraciones inconscientes o conscientes son producto de darle mayor preeminencia a la pedagogía-didáctica, olvidando los contenidos.

Ver un grupo atento, participativo, no implica un excelente profesor. Aunque hoy día al parecer es el parámetro por excelencia.

Retomo lo que escribes “al igual que un doctor tiene que estar bien informado de los nuevos descubrimientos, los nuevos medicamentos y las nuevas tecnología para aplicarlas con sus pacientes, también el maestro tiene que estar buscando, informándose” no únicamente de “lo nuevo en la docencia”, sino estar actualizado en los contenidos programáticos.

Así que la tarea que tenemos a cuestas es la implementación de actividades que se vinculen a satisfacer la necesidad de los alumnos de estar preparados, para enfrentar un examen a nivel superior o enfrentarse a la vida tanto en la comunidad, como en la vida laboral.

¿Hay algo escrito hasta el momento? La respuesta es No.
Creo que nuestra tarea como docentes de nivel medio superior, es socializar las estrategias que hemos usado, y no las generalizaciones que proponen los pedagogos, que más están ubicados a la educación básica, o había que plantear con claridad que la educación media superior se debe convertir en la parte final de la educación básica.

Una disculpa, por la tardanza

Atte
Arturo Mendoza Torres